Hay cosas que no necesitan receta… pero igual se quedan contigo.
Estas aceitunas me las enseñó mi mamá. Son básicas, de esas que uno arma en minutos, pero tienen algo que las hace especiales.
Son de las que siempre funcionan: para picar, para acompañar, o simplemente para tener en la nevera y servirse un poquito cuando provoca.
Ingredientes
- Aceitunas (rellenas con pimentón o naturales)
- Aceite de oliva
- Jugo de limón
- Ajo machacado (muy, muy pequeño)
Preparación
- Coloca las aceitunas en un recipiente.
- Agrega un chorrito generoso de aceite de oliva.
- Incorpora el jugo de limón al gusto.
- Añade el ajo machacado bien pequeño (solo un toque, para que no domine).
- Mezcla bien y deja reposar un rato para que los sabores se integren.
Notas
- Entre más tiempo reposen, mejor saben.
- El ajo debe ser muy sutil — la idea es que acompañe, no que se robe el sabor.
- Puedes ajustar el limón según qué tan ácidas te gusten.
De esas recetas simples… que siempre terminas repitiendo.

