Hay recetas que prácticamente nunca fallan y esta es una de ellas. Me encanta porque, además de ser deliciosa, es increíblemente fácil de hacer y combina con casi todo.
La puedo comer con nachos, Doritos, patacones, carne, tacos… honestamente, con lo que aparezca. Y una de mis partes favoritas es que me gusta con bastante limón, aunque eso ya depende completamente del gusto de cada persona.
Ingredientes
- 3 aguacates grandes
- Jugo de 9 limones (ajusta al gusto)
- 2½ tomates picados en cuadritos
- ½ cebolla roja grande o 1 pequeña, picada finamente
- 1 cucharadita de sal
- Cilantro al gusto
Preparación
- Corta los aguacates por la mitad, retira la semilla y saca la pulpa con una cuchara.
- Coloca el aguacate en un recipiente hondo y agrega parte del jugo de limón mientras trabajas para evitar que se oscurezca.
- Pica un poco el aguacate con cuchillo para facilitar el proceso y luego aplástalo con un tenedor hasta lograr la textura deseada.
A mí me gusta que quede con algo de textura y no completamente licuado. - Agrega la sal y mezcla.
- Incorpora el tomate y la cebolla picados finamente.
- Pica el cilantro al gusto y agrégalo a la mezcla.
- Revuelve todo y prueba. Ajusta con más limón o sal si lo necesitas.
Notas
- Queda delicioso con nachos, Doritos, patacones, tacos, carne o pollo.
- Lo mejor es servirlo recién hecho.


